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UN DIRIGENTE DEVALUADO EN
EL COOPERATIVISMO
ARGENTINO, HA SIDO INSTALADO EN ESE CARGO
Otra sorpresa:
¡¡¡Juan Carlos Fissore,
vicepresidente de la ACI Américas!!!
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Escribe ROBERTO MOLINA
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Es indudable que los argentinos, en los últimos años, se encuentran
frente al hecho concreto de haber perdido la capacidad de asombro, ante
episodios insólitos que se registran a diario en diferentes ámbitos de
la sociedad. Ya no llama la atención de nadie en Argentina que un
delincuente que cometió un asesinato o un gran robo, ande suelto por las
calles sin que la justicia haga lo que tiene que hacer. De allí, el
incesante crecimiento de la demanda de justicia por parte de la
ciudadanía que a diario se registra en distintos puntos del país.
En el movimiento solidario sucede algo similar. Los cooperativistas ya
han perdido su capacidad de asombro frente a hechos increíbles que se
registran en este sector de la economía social. La historia de todos los
días indica que aquellos que no son los mejores dirigentes, son los que
alcanzan las posiciones de privilegio, tanto en el ámbito local como
internacional.
En el cooperativismo argentino hay dirigentes de gran prestigio, y de
intachable conducta, que podrían ser proyectados para representar con un
elevado nivel de dignidad y representatividad al movimiento nacional en
organismos cooperativos internacionales. Pero esos dirigentes están
fuera de juego, porque no son impulsados – y en muchos casos, no lo
desean – para ocupar cargos en entidades de grado superior.
Ya poco importa que un dirigente traiga en su mochila un desprestigio
generalizado. Lo que importa es instalarlo en una posición de
privilegio. ¿Será por lo que viene después? Todo parece indicar que esa
es la tendencia. Naturalmente, la devolución de favores es lo que
esperan luego aquellos que lo instalaron…
El anuncio de que Juan Carlos Fissore fue elegido vicepresidente primero
de la ACI Américas, fue el segundo impacto de sorpresa que tuvo el
cooperativismo argentino, durante el corriente mes de noviembre. El
primero, fue la designación o elección de este mismo dirigente como
presidente de Intercoop Editora Cooperativa.
El 17 de noviembre último, señalábamos en un informe que “este
controvertido dirigente seguramente va a utilizar la plataforma de esta
entidad (Intercoop) para impulsar otras cuestiones, que sólo tendrán que
ver con sus objetivos personales exclusivamente”. Doce días después de
haber escrito ese artículo, los acontecimientos confirmaban las
presunciones. Al periodismo se lo critica cuando formula este tipo de
anticipos, pero en la mayoría de los casos la realidad no hace otra cosa
que confirmar esas presunciones.
El dirigente que fue tantas veces recriminado por sus pares por defender
más a las empresas que a las cooperativas; el que realizó acciones
administrativas en Fecotel muy cercanas a la malversación de fondos; el
que recibía premios de una empresa extranjera por cada operación de
venta de centrales telefónicas a las cooperativas y efectuó tantas
acciones anticooperativas, hoy es instalado como vicepresidente primero
de la ACI Américas. ¿Se está viviendo en un mundo al revés o éste es el
premio por hacer lo que no se debe hacer?
Es evidente, tal como lo señalamos el 17 de noviembre, que a Fissore
había que disfrazarlo de dirigente representativo del cooperativismo
argentino y por eso lo instalaron al frente de la conducción de
Intercoop. Había que vestirlo de la máxima representatividad, para
mostrarlo de una manera diferente a lo que verdaderamente es. Había que
colgarle todos los títulos posibles para impactar al resto de los
dirigentes latinoamericanos, que se hicieron presentes en Buenos Aires
para participar de la reunión de la ACI. Y el disfraz, produjo buenos
resultados…
Lo que llama la atención es un párrafo de un comunicado de prensa de
Cooperar, donde se informa sobre la designación de Fissore y se expresa
que “la reciente elección no compromete la situación de Fissore dentro
de Cooperar, Confederación de la que seguirá formando parte”. Se supone
que si no forma parte de Cooperar, no tiene sustento de base para
continuar en el cargo para el cual fue designado. ¿Esto no lo saben los
directivos de la confederación…?
Lo cierto es que esta nueva posición que ahora pasa a ocupar Fissore, no
satisface el sueño que viene acariciando desde hace varios años y por el
cual ya tuvo dos frustraciones: el santafesino quiere ser presidente de
la ACI Américas. Y seguramente no va a detenerse hasta conseguirlo, sea
de la manera que fuere…
En lo que respecta a su elección como vicepresidente primero de la ACI
Américas, esto ya venía con el guiño de Patricio Juan Griffin,
presidente del INAES, y de Edgardo Form, titular de Cooperar. Pero el
hombre fuerte del cooperativismo en estos momentos es Carlos Heller,
propietario del Banco Credicoop y actual diputado nacional, y su dedo
índice tuvo mucho que ver al señalar a Fissore para ocupar esa posición
internacional. Y también tuvo influencia importante el consentimiento
del argentino Manuel Mariño, actual director regional de la ACI Américas,
que mantiene un estrecho vínculo con Fissore.
Los comentarios que han circulado en el cooperativismo argentino en las
últimas horas, son de lo más variados y hasta risueños… A nuestra
Redacción llegaron toda clase de expresiones. Una de ellas señala que
“ahora, entre dos argentinos (en referencia a Mariño y Fissore), será
más fácil derribar a un mexicano (por Ramón Imperial Zúñiga, el actual
presidente de la ACI Américas). Y de esta manera, Fissore podrá cumplir
su sueño de acceder a la presidencia de ese organismo”.
Esto puede suceder o no… Pero si ocurre, ¿de que nos vamos a asombrar?
30-NOVIEMBRE-2010
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