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Las cooperativas de servicios públicos se
preparan masivamente para incursionar
en las prestaciones de Triple Play
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Escribe ROBERTO MOLINA
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Las
cooperativas de servicios públicos de la República Argentina han
ingresado en la cuenta regresiva, en lo que respecta a su inminente
incursión oficial en la prestación de servicios de Triple Play.
La nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual les ha abierto
las puertas para que en poco tiempo más comiencen a brindar nuevos
servicios, puntualmente el de la televisión por cable, de los cuales
hasta el año pasado estaban marginadas.
Esa
marginación impuesta al cooperativismo tuvo su origen en gobiernos
militares y la situación fue mantenida por los gobiernos democráticos
que se sucedieron desde 1983 hasta el año pasado.
Vale la pena recordarlo, el destino quiso que una pelea entre un
poderoso grupo empresario periodístico y el gobierno nacional, impulsara
el ingreso de las cooperativas al mercado de la radiodifusión.
Si esto
no hubiera sucedido, también vale la pena mencionarlo, hoy las
cooperativas de servicios públicos seguirían marginadas como lo
estuvieron durante casi tres décadas, cuando apareció la todavía no
derogada Ley 22285.
Lo cierto es que la nueva normativa vigente de radiodifusión (en
realidad, todavía no tiene vigencia plena, porque faltan cumplimentar
algunos requisitos), le abre las puertas a las cooperativas para que
incursionen en esta actividad.
Ya hubo
algunas autorizaciones a cooperativas para que asuman la titularidad de
empresas de televisión por cable y brinden el servicio en sus
respectivas localidades.
Y algunas cooperativas de distintas provincias, no muchas, están
brindando ya el servicio de Triple Play, con gran aceptación y con
costos más accesibles que los que ofrecían las empresas lucrativas del
sector.
Sin
duda alguna, el panorama para las cooperativas de servicios públicos
aparece como alentador, ya que todo parece indicar que, por fin, las
entidades de la economía social van a tener la oportunidad de brindar el
servicio de radiodifusión en sus respectivas comunidades.
Sin embargo, en el cooperativismo de servicios públicos hay
dirigentes que todavía tienen sus dudas, con respecto al resultado final
de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, una vez que
estén constituidos todos los organismos específicos que la normativa
dispone.
Hay
algunos reglamentos que serán elaborados a partir de la constitución de
esos nuevos organismos y justamente ahí puede aparecer la “mano negra”
que siempre jugó en contra de las entidades de la economía social.
Y no
son pocos los dirigentes que tienen todavía muy presente en sus mentes
las palabras que expresara el anterior presidente de la Federación de
Cooperativas de Telecomunicaciones (Fecotel), el doctor Adalberto Felipe
Bóccoli, quien en declaraciones periodísticas señaló que "como este
es un país de pícaros, el riesgo es que nos den el derecho de prestar el
servicio de radiodifusión, pero luego nos digan que no hay espacio
disponible”.
Sabias
palabras las del doctor Bóccoli, que ahora está ocupando un cargo -- en
representación del cooperativismo -- en el flamante Consejo Federal de
Comunicación Audiovisual.
Seguramente, desde esa posición, el ahora funcionario-dirigente tendrá
la oportunidad de seguir muy de cerca lo que ocurra en torno de la
prestación del servicio de televisión por cable por parte de las
cooperativas.
Es de esperar, entonces, que sus sospechas no se conviertan en
realidad, teniendo en cuenta que nos encontramos frente a un gobierno
que juega sus fichas según sus intereses personales y no en favor de la
sociedad en su conjunto.
Como se
ha expresado, las cooperativas de servicios públicos han tenido que
esperar casi treinta años para acceder a la prestación de servicios de
radiodifusión.
Las entidades que pudieron hacerlo antes, lo lograron a través de la
conformación de sociedades anónimas integradas por sus propios miembros.
Fueron
trampas legales a las que las cooperativas tuvieron que recurrir, como
una forma de evitar la injustificada marginación y responder a los
requerimientos de sus comunidades.
04-FEBRERO-2010
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