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A MARCELO GALLO LE BAJARON EL
PULGAR
Y NO POR CUESTIONES DE CORRUPCIÓN...

En Cooperar
quieren
producir cambios
muy profundos y revisar faltantes de
dinero y el destino de los subsidios
otorgados por el INAES
Todo parece indicar que los
vientos de renovación en la Confederación Cooperativa de la República
Argentina (Cooperar) soplan cada día con mayor fuerza. Y mucho más aún,
cuando algunos dirigentes comenzaron a tomar conocimiento de faltantes
de dinero en la entidad, que en alguna medida fueron, en su momento,
faltantes perdonados por algún presidente de Cooperar…
Esto confirma, una vez más, lo que viene sosteniendo PRENSA COOPERATIVA
desde hace muchos años, en el sentido de que la mayoría de los
dirigentes que están enquistados en esa entidad, están allí para obtener
beneficios personales y no para el conjunto.
Lo cierto es que las referencias que llegaron a nuestra Redacción
indican que al contador Marcelo Gallo, actual titular de la entidad de
tercer grado, le han bajado el pulgar, no solamente sus propios pares,
sino también desde ámbitos oficiales. Bien se puede decir, entonces, que
le han bajado los dos pulgares…
Gallo es un dirigente a quien no se le puede reprochar actitudes
irregulares en la conducción de su entidad de primer grado, como así
tampoco en FACE. Pero tiene una personalidad que no es carismática,
muchos lo califican de “híbrido”, y hasta produce rechazos. Por eso, no
llama la atención el hecho de que Patricio Griffin, presidente del INAES,
hubiera expresado, en alguna charla informal, que si fuera por él, no
quisiera ver más a Gallo en el cooperativismo…
Si esto es cierto, el dirigente pampeano ya carga con una mochila muy
pesada… Pero sus pares de Cooperar, están decididos a efectuar una
transformación muy profunda en la entidad confederativa, con la
inclusión de nuevos dirigentes, y en ese contexto no está incluido
Gallo. Es más, quieren erradicar definitivamente a los “históricos” que
están enquistados desde hace mucho tiempo y que lo único que han hecho,
es obtener beneficios personales.
Luego de la última reunión de Cooperar, un grupo importante de
dirigentes se reunieron en una coqueta cafetería de la calle Florida, de
la Ciudad de Buenos Aires, para tratar el tema de la transformación de
Cooperar. Y allí hubo coincidencia en que “no queremos más a estos
dirigentes que siempre vivieron, viajaron, hicieron muchos negociados a
costillas de la confederación y, además, dibujaron y dibujan para sus
bolsillos parte de los subsidios que siempre les da el INAES”.
Los cañones apuntan contra Juan Carlos Fissore (ex presidente y hoy
vocal titular primero de la confederación y catapultado a vicepresidente
de la ACI Américas), José Hernán Orbaiceta (actual tesorero, presidente
de Fecootra y miembro del directorio del INAES) y Rubén Zeida (dirigente
que representa a una cooperativa quebrada y se da el lujo de brindar
charlas sobre cómo hacer cooperativismo…).
Con respecto a este último, el “profesor” Zeida, síndico de Cooperar,
existe una bronca creciente debido a que “miró para otro lado” ante la
desaparición de 45.000 pesos (11.250 dólares estadounidenses) y un
pasaje a Colombia, a fines del año pasado. Y todo esto, bajo la
conducción de Edgardo Adrián Form, quien, al parecer, no se habría dado
por enterado del tema. Se asegura que la suma que estaría faltando en
Cooperar rondaría los 100.000 pesos (unos 25.000 dólares).
Según las referencias obtenidas por PRENSA COOPERATIVA, en las oficinas
de Cooperar trabajó una mujer de origen colombiana, que se desempeñaba
como secretaria del contador Sergio Martino. Esta empleada manejaba las
claves bancarias de las cuentas de Cooperar y habría efectuado algunas
extracciones no autorizadas de la cuenta confederativa en el Banco
Credicoop.
Cuando esto se descubrió, se produjo un gran escándalo en Cooperar,
porque a los gritos la empleada dijo que si la denunciaban, ella iba a
hablar de todas las cosas que dibujaba el contador Martino en beneficio
de algunos directivos de la Confederación. Juan Carlos Fissore, actual
vicepresidente de la ACI Américas, que en ese momento presidía la
entidad de tercer grado, perdonó el desliz de la infiel empleada y esta
renunció y se fue.
Posteriormente, al Consejo de Administración de Cooperar le informaron
que dicha empleada ya no trabajaba más, por renuncia. Nada más que eso.
No se brindó ninguna otra información. Finalmente, a Orbaiceta (el
dirigente y funcionario nacional) lo señalan sus pares como que juega a
dos puntas y tira parejo con Fissore y Zeida.
No es poco el trabajo que hay que realizar en Cooperar, para que esta
entidad de tercer grado funcione como verdaderamente debe funcionar. En
las últimas tres décadas, esta confederación no ha tenido suerte con sus
presidentes, arrancando desde Rubén Beraja (Banco Mayo “cooperativo”),
Juan Carlos Fissore (Fecotel), Edgardo Form (no se le puede achacar
irregularidades, pero si acciones de política partidaria) y ahora
Marcelo Gallo (dirigente que llegó a la presidencia por decantación y no
es lo mejor para la entidad).
Habrá que investigar en profundidad cómo se distribuyó el dinero de los
millonarios subsidios que recibió la Confederación. Si se destapa esa
olla, el olor será muy fuerte… También se debe tener en cuenta que esos
subsidios fueron entregados para comprar el silencio de la dirigencia
confederativa… De manera que habrá un silencio absoluto, pero la
rendición de cuentas debe efectuarse…
20-ABRIL-2011
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