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En el INAES, alguien
se dio cuenta
de que los subsidios sólo sirvieron
para prostituir a ciertos dirigentes,
además de comprar su silencio...
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Escribe ROBERTO MOLINA
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Lo que muestra la foto, es un episodio que se repite sin solución de
continuidad. Patricio Juan Griffin, presidente del Instituto Nacional de
Asociativismo y Economía Social (INAES), de Argentina, recorre las
entidades de primero, segundo y tercer grados (léase cooperativas y
mutuales, federaciones y confederaciones), con esa herramienta de
trabajo que le ha deparado tantas satisfacciones y poder (que es la
chequera), y efectúa la distribución de subsidios a diestra y siniestra.
El objetivo principal de esos dineros no retornables (la referencia
tiene que ver puntualmente con federaciones y confederaciones) era y es
alinear la tropa. Es decir, comprar el silencio de los dirigentes, para
que nadie abra la boca con respecto al cada vez mayor descontrol que
existe con respecto al funcionamiento de cooperativas y mutuales en el
territorio argentino. El silencio incluye también otras cuestiones…
Todo parece indicar que “El Irlandés” no quiere voces en contra de su
gestión (justamente por esto, el INAES está poniendo dinero para armar
un multimedio de la economía social, para que solo vean la parte
positiva de su prolongada conducción en el INAES). Esto de comprar
voluntades (que algunos dirigentes la disfrazan muy bien…) podría ser
entendido como algo habitual, en el contexto de una Argentina donde
muchas cosas marchan a contramano…
Pero poco a poco, a Griffin le hicieron ver que los subsidios no eran
utilizados para los fines que se dibujaron en un papel, sino para otras
cosas… Griffin comenzó a recibir información en el sentido de que en
entidades económicamente débiles que recibieron subsidios, sus
directivos comenzaron a viajar al exterior cuando nunca antes lo habían
hecho, para representar a su entidad en reuniones que no eran
trascendentes…
Otras entidades comenzaron a desarrollar actividades de expansión, que
antes no habían ensayado. Algunos directivos mejoraron notablemente su
nivel de vida. A varios dirigentes cooperativos hoy se los ve
desplazándose en automóviles de alta gama... Ciertos gastos de las
entidades eran justificados con comprobantes irreales. A determinadas
entidades se les repitió la entrega de un subsidio, sin que hubieran
rendido el anterior… Algunos contadores se encargaron de dibujar, con la
mayor aproximación posible, los gastos de ese dinero en sus respectivas
entidades… Y varias cosas más…
Pero, mientras tanto, el festival de subsidios no se detiene. Uno de los
más voluminosos, entregado hace pocos días, le correspondió a la
Federación Provincial de Mutualidades de Córdoba (Femucor), que recibió
nada más y nada menos que cinco millones de pesos. Otras entidades, en
cambio, gestionan durante varios meses un pequeño subsidio para aplicar
a algún emprendimiento, pero nunca les llega…
Por eso, frente a su ya decidido alejamiento de la presidencia del INAES
(que podrá estar motivado por decisión propia o por el resultado de las
elecciones de octubre próximo), que el propio interesado ha planificado
para fin del corriente año, Patricio Juan Griffin se ha propuesto decir
con su retiro “la casa está en orden…”. Claro que no será para
Pascuas…
Esto explica que el presidente del INAES le haya bajado el pulgar a
algunos dirigentes de entidades de segundo y tercer grados, sabiendo que
se han quedado con algunos vueltos y que el dinero de los subsidios fue
utilizado para cualquier cosa, menos para lo que se tenía que utilizar…
En este contexto, Griffin maneja ahora el destino de algunas entidades
de grado superior y está moviendo sus piezas – como si fuera un juego de
ajedrez – para que sean removidos algunos dirigentes, a los que ya no
desea ver más ni en el cooperativismo ni en el mutualismo. A algunos
íntimos, Don Patricio habría expresado su “hartazgo” con ciertos
dirigentes, que son figuras repetidas desde hace muchos años.
Y la semilla comienza a producir sus frutos, porque en varias entidades
hay grupos de dirigentes honestos que quieren desplazar definitivamente
a sus pares que no han trabajado con transparencia (por ser delicado en
la utilización de la terminología)… Ojalá que esto se convierta en
realidad y que el cooperativismo y el mutualismo erradiquen a aquellos
que sólo han trabajado para el logro de beneficios personales, en
detrimento del conjunto.
28-ABRIL-2011
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