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EL CASO
DE CARLOS PALACINO
Y SALUDCOOP, EN COLOMBIA
Que un dirigente cooperativista cobre u$s 54.000 mensuales para presidir
una entidad de salud, no habla bien de su espíritu solidario...
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Escribe ROBERTO MOLINA
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El caso de Carlos Gustavo Palacino Antía (foto), en Colombia, constituye
una verdadera bofetada para el cooperativismo a nivel internacional. Que
un dirigente, con la trayectoria del nombrado, cobre nada más y nada
menos que 54.000 dólares mensuales por presidir SaludCoop, una de las
entidades cooperativas más importantes de Colombia, no habla muy bien de
su condición de dirigente del movimiento solidario.
Lo que más llama la atención es que este personaje se mostraba ante los
ojos del mundo como un dirigente cooperativista de excelencia,
presidiendo la Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop) y
la entidad solidaria del rubro salud más importante de ese país, que fue
intervenida por el gobierno frente a denuncias de irregularidades.
Este periodista tuvo oportunidad, en el año 2006, de dialogar con él, en
Sunchales, la Capital Nacional del Cooperativismo de Argentina, cuando
todavía presidía Confecoop y, además, era titular de la Alianza
Cooperativa Internacional (ACI) de las Américas.
Palacino presidió la ACI Américas durante seis años. La imagen que
emitía y su discurso, lo mostraban como un dirigente excepcional. Pero
está visto que quienes estafan los principios del cooperativismo, son
aquellos dirigentes que mejor imagen muestran a la sociedad.
Lo de Palacino Antía y SaludCoop, en Colombia, explotó con la decisión
de la Superintendencia de Salud de intervenir la cooperativa y desplazar
de la conducción a su presidente. El impacto que esta decisión produjo,
dio lugar al surgimiento de toda clase de comentarios y referencias
sobre presuntas irregularidades administrativas en la entidad.
La Confederación de Cooperativas de Colombia (Confecoop) emitió un
comunicado en defensa del sector. “El cooperativismo, como modelo
empresarial, puede desarrollar legítimamente cualquier tipo de
actividad, y cuenta con los elementos necesarios para fortalecerse y
crecer sin alejarse de sus principios y valores”, señaló.
Su presidenta, Clemencia Dupont Cruz, reconoce que es un momento difícil
para el sector, pero pide que no se estigmatice el modelo, que ha sido
una alternativa de desarrollo y empleo en el país.
Lo que señala la dirigente, es lo que establece el manual. Una
confederación debe salir a defender el sistema, ante la aparición de
episodios adversos. ¿Pero Palacino Antía es defendible? No se trata de
demonizar al sector de la economía social porque atraviese dificultades.
Pero es evidente que hay una serie de hechos concretos sobre los que
vale la pena reflexionar.
Resulta sorprendente conocer el hecho de que SaludCoop, con la
complacencia de cooperativas como Seguros la Equidad y otras que
constituyen el Consejo de Administración de SaludCoop, aprobaron el
sueldo mensual de Palacino: 90 millones de pesos colombianos (nada menos
que 54 mil dólares mensuales), la construcción de campos de golf, la
compra de colegios, e inversiones en el extranjero.
Además, sabían de las inversiones de propiedad de Palacino en el resort
en Villa Valencia y un hotel, donde los que le compraron eran
proveedores, empleados de SaludCoop y lo más grave, gerentes de
cooperativas que conforman el Consejo de Administración.
Es evidente que hay una cadena de complicidades, que debe ser
exhaustivamente examinada. Pero, ¿Confecoop no sabía nada de lo que
estaba sucediendo? Y también llama la atención la total ausencia de la
Superintendencia (el organismo específico de control), cuya función es
realizar visitas, examinar y aprobar anualmente los estados financieros
de las cooperativas.
Habrá que esperar qué hechos irregulares van descubriendo los
interventores de la entidad en el transcurso de los próximos días. Pero
el daño al sector ya se ha producido y en estos momentos el
cooperativismo colombiano es cuando menos necesitaba un problema de esta
naturaleza, ya que se está debatiendo la continuidad de las cooperativas
de trabajo, por reiterados fraudes laborales.
En Colombia, como en cualquier otro país del mundo, los hechos
irregulares en el cooperativismo se producen porque siempre hay quienes
miran para otro lado, sean los propios dirigentes que acompañan o
secundan a quien comete la irregularidad o los funcionarios responsables
de los organismos de control.
07-JUNIO-2011
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